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El Chile bajo el tsunami

Chile | Disastres Naturales

Santiago de Chile -- Este martes 2 de marzo la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, llegó a Chile con un avión cargado de medicinas, un hospital de campaña, alimentos de primera necesidad y profesionales que colaboren con las urgencias médicas que generó el devastador terremoto y posterior tsunami que asoló al país la madrugada del 27 de febrero.

Pero también llegó con 25 teléfonos satelitales que servirán para agilizar la coordinación con las zonas del país que siguen desconectadas: sin agua, sin energía eléctrica, sin nada.

No deja de ser paradógico que Hillary, como coloquialmente le dicen los chilenos a la ex candidata demócrata a la Casa Blanca, le regalara el primer teléfono a Bachelet, quien lo miró con curiosidad. Hay un severo problema de comunicación en la sociedad chilena, pero no se soluciona con tecnología.

La Concertación de Partidos por la Democracia, que termina 20 años de gobierno este 11 de marzo, a las 10 horas, recibió un país profundamente dividido por la cruenta dictadura del general Augusto Pinochet. La democracia en los gobiernos de Patricio Aylwin, Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet sacó de la pobreza a un 30 por ciento de la población. Otro 20% queda aún sumido en la indigencia.

Pero el país es otro. Un país marcado por el "camino al desarrollo". Proliferan los malls, los autos modernos, las autopistas urbanas que cruzan Santiago, los grandes resorts en el litoral central. En la televisión proliferan las modelos con silicona en los pechos y la cultura del consumismo se impone en todas las esquinas de las grandes ciudades.

Pero bastó un terremoto para que los que han sido desplazados por el sistema abandonen sus gettos en las afueras de la ciudad para que irrumpan en el centro y saqueen lo que se les cruce por el camino.

En medio de la tragedia de los muertos y los desparecidos, de la reconstrucción de Chile luego del quinto mayor terremoto en la historia de la humanidad y un tsunami que barrió con 500 kilómetros de costa, comienza a aflorar un debate profundo. ¿Son todos los pobres delincuentes?

La televisión entrevistó a una mujer afuera de un supermercado mientras era saqueado. ¿Usted no necesita sacar nada?, le preguntaron. "No, si me lo regalan sí, pero yo no robo".
En dos de las 15 regiones del país hay toque de queda. Los militares están en las calles, igual que hace más de 20 años, intentando detener el saqueo y que la gente que tiene casa, trabajo y cuentas que pagar, pueda dormir tranquila.

Sin lugar a dudas el tsunami dejó a la vista otro Chile. Uno profundo y herido. El de la desigualdad.Foto de usuario de Flickr "James Guppy".]

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